viernes, 2 de diciembre de 2011

Feliz navidad, municipal.

Érase una vez un niño que siempre quiso ser Guardia Civil, y sus "compis de clase" se reían de él. Los chicos le decían que para eso, que se metiese a ser Policía Nacional, que cobran mucho más, tienen menos competencia y son menos selectivos. El niño, fue llorando a su madre y le contó lo que le pasaba en el recinto de los piojos. La madre le arreó un guantazo, y le dijo: "Nene, si quieres triunfar en la vida hazte de la Policía Local, que cobran mucho más, tienen aún menos competencia, y un tonto como tú puede ganarse un puesto". Éste chico, por llamarlo de alguna forma, será David. Ya aparecerá más tarde en nuestra historia.

Ya es navidad, y no según El Corte Inglés, para ellos fue la semana pasada. Pero la policía local ya tiene un aldebarán preparado con las infracciones más frecuentes que ocurren en estas fechas —no es broma, a un conocido le han largado la papeleta, en la que pude leer entre otras lindezas, puntillas como: "Consumir bebidas alcohólicas en público" o "Reiteración en el uso de artículos pirotécnicos"—.

Y es que se nota, se siente, que la paga extra hay que ganársela en estos tiempos que corren.

Cuando se arregló la calle en la que yo vivo, se plantaron varios pinos a las lindes de la carretera, y algunos hijos de puta —un montón de hijos de puta—, se lo tomaron como un párking gratuito. Los pinos, como les ha enseñado la evolución —la misma que olvidó a esos bastardos—, cada vez que recibían un golpe, reforzaban esa parte con resina y más caucho. ¿Qué pasa ahora? Que parece que los pinos nacieron con fibrosis quística, o que tienen complejo de bailarina. Torcidos, roídos, enfermos, destrozados...

A lo que quería llegar. Pocas veces se ha multado a los que aparcaban ahí. Y se me olvidaba, hay una hermosísima señal de "Prohibido parar o estacionar en ambos lados de la calzada". Hoy, para escándalo mío, y de la maravillosa navidad, había munipas, multando alegremente por sus colinas de adoquines. A todos los coches de la calle. ¿Casualidad? ¡Seguro que sí!

Por cierto, uno de los munipas era David, al que he visto meando en una esquina de la calle. Igual pensaba que a las 3 de la mañana nadie iba a verlo. Se equivocaba. Eran 300€ de multa por orinar en la vía pública, ¿no?

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