viernes, 30 de diciembre de 2011

El robagallinas

¿Conocéis a Miguel Montes? Es un robagallinas al que metieron en la cárcel. Bien, pues lleva allí 35 años. Entró, si no recuerdo mal, por no hacer la mili por objeción de conciencia. Ha ido hilando años de cárcel por intentar escapar de allí y por otros delitos menores cuando lo han soltado.

Mi idea, es que si está condenado, bien condenado está. Lo que no es justo, es lo que viene ahora.

De Juana Chaos, con 25 muertos a sus espaldasun hijo de la gran puta, vaya—. Está dándose paseos y tomándo cervezas con toda la tranquilidad del mundo.

José María del Nido imputado, entre otros, por presuntos delitos de tráfico de influencias, información privilegiada, falsedad en documentos y prevaricación por la adjudicación a la empresa Fergocom de diversas obras por parte del Ayuntamiento de Marbella. Además de robar al pueblo 6,7 millones de euros entre los años 1999 y 2003. Ha sido condenado a 7 miserables años de prisión.

Urdangarín, el que más delito tiene, pues ya tenía la vida resuelta viviendo de la realeza. Roba al pueblo, lo estafa, ¡y no ocurre nada!

Como ya propuse alguna vez, el fusilamiento debería permitirse en casos de corrupción, tráfico de influencias, o cualquier delito que ataque directamente a todo el conjunto de un estado o nación.

Miguel Montes traga con 35 años lamiendo barrotes sin sacar una gota de sangre de nadie. Aquí se roba a todos y no pasa nada, ¡pues vamos aviados!

jueves, 29 de diciembre de 2011

Tontos sin solución.

¡Yuju! Una vez más me siento obligado a escribir algo. Lo cual significa que hay cosas que andan muy mal.

Escucho en la radio a un personaje diciendo que deberían abolir el 2 de Enero en Granada como fiesta nacional —En el mismo día de 1492 se "invitó" a los moros a convertirse al cristianismo, irse a la Alpujarra o morir. Vaya, el día en que los reyes católicos conquistaron la más bella tierra de la península—.

El personaje en cuestión pertenece a una plataforma en contra de el día por ser de "índole racista y complicar la integración". También soltó una perla tan graciosa y lustrada como la siguiente: "se les desplazó —a los moros— de sus tierras" ¡Como si ellos no hubiesen hecho lo mismo con nosotros 800 años atrás!

Somos los más tontos del mundo entero. Como las fiestas de moros y cristianos, tampoco tardarán en desaparecer por su contenido "altamente reprobable por lo racista del asunto".
Mientras tanto en Mogadiscio podrán seguir matando cristianos porque molestan al seguir otras confesiones.

Hay que ser gilipollas para llevar banderas con el pollo y empeñarse en cantar un himno con una letra que no le corresponde, pero eso de ir quitando fiestas por un supuesto daño moral...

A tomar por culo. Menuda mierda de gentuza y de país.

viernes, 16 de diciembre de 2011

El economista.

Cuando ni siquiera te compensa ser el "más" en algo es porque no tienes un duro. Nadie desea ser más pobre que otro. Salir a la calle con el complejo de no saber qué cojones vas a hacer mientras en el congreso juegan con los apps de sus recién adquiridos Ipads erosiona hasta la moral mejor encofrada. Hacer malabares con el dinero duele, porque sabes que no te queda otra. Por desgracia ésta puede ser mi situación y la de miles de jóvenes más.

No sé si ésto es una especie de "periodo masculino" o algo así, o que la mala leche me haya inundado ésta mañana. Si es así, la marea espero que la lleve consigo.

Pensar que si hace unos días mi padre no pudo afrontar las pequeñas facturas de teléfono y red o la del gas me conduce presumiblemente a salir sin un duro. Condenado a inventar una ruta de escape que no existe.

Sé con absoluta seguridad que no es algo que os quite el sueño, y que éste no es el sentido de mi blog —que aún no tengo claro ni yo—, pero trato únicamente de desahogarme.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Feliz navidad, municipal.

Érase una vez un niño que siempre quiso ser Guardia Civil, y sus "compis de clase" se reían de él. Los chicos le decían que para eso, que se metiese a ser Policía Nacional, que cobran mucho más, tienen menos competencia y son menos selectivos. El niño, fue llorando a su madre y le contó lo que le pasaba en el recinto de los piojos. La madre le arreó un guantazo, y le dijo: "Nene, si quieres triunfar en la vida hazte de la Policía Local, que cobran mucho más, tienen aún menos competencia, y un tonto como tú puede ganarse un puesto". Éste chico, por llamarlo de alguna forma, será David. Ya aparecerá más tarde en nuestra historia.

Ya es navidad, y no según El Corte Inglés, para ellos fue la semana pasada. Pero la policía local ya tiene un aldebarán preparado con las infracciones más frecuentes que ocurren en estas fechas —no es broma, a un conocido le han largado la papeleta, en la que pude leer entre otras lindezas, puntillas como: "Consumir bebidas alcohólicas en público" o "Reiteración en el uso de artículos pirotécnicos"—.

Y es que se nota, se siente, que la paga extra hay que ganársela en estos tiempos que corren.

Cuando se arregló la calle en la que yo vivo, se plantaron varios pinos a las lindes de la carretera, y algunos hijos de puta —un montón de hijos de puta—, se lo tomaron como un párking gratuito. Los pinos, como les ha enseñado la evolución —la misma que olvidó a esos bastardos—, cada vez que recibían un golpe, reforzaban esa parte con resina y más caucho. ¿Qué pasa ahora? Que parece que los pinos nacieron con fibrosis quística, o que tienen complejo de bailarina. Torcidos, roídos, enfermos, destrozados...

A lo que quería llegar. Pocas veces se ha multado a los que aparcaban ahí. Y se me olvidaba, hay una hermosísima señal de "Prohibido parar o estacionar en ambos lados de la calzada". Hoy, para escándalo mío, y de la maravillosa navidad, había munipas, multando alegremente por sus colinas de adoquines. A todos los coches de la calle. ¿Casualidad? ¡Seguro que sí!

Por cierto, uno de los munipas era David, al que he visto meando en una esquina de la calle. Igual pensaba que a las 3 de la mañana nadie iba a verlo. Se equivocaba. Eran 300€ de multa por orinar en la vía pública, ¿no?

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