martes, 15 de noviembre de 2011

¡Booh! ¡Tecnócratas!

Últimamente se viene hablando de tecnocracia, en Italia, en Grecia...

Para mí, el mejor funcionamiento de un país sería con una tecnocracia despolitizada. Os explico, brevemente, poniendo como contraejemplo al gobierno español.

Trinidad Jiménez, al contrario que el señor Moratinos, nunca ha sido una diplomática, sino que estuvo casada con uno. Ha sido también ministra de sanidad sin probablemente saber diferenciar entre gripe y resfriado. Cuando este cargo debería ser ostentado por uno o varios expertos en diplomacia de naciones.

Aunque Francisco Caamaño posee la cátedra de derecho, sólo ejerció durante no más de dos años. Cuando éste cargo debería ser ostentado por varios expertos bien rodados en derecho.

Carme Chacón ha sido ministra de la vivienda, y actualmente de guerra —defensa se empeñan en decir algunos lolais—. Ésta señora, que en su vida ha tocado un arma, es la "responsable" del ejército siendo tan sólo licenciada en Derecho. ¿Quién debería estar en éste cargo? Pues está claro que altos mandos del ejército. Por supuesto que nunca el rey aunque sea Capitán General.

Pedro Solbes era otro licenciado en derecho que no entendía ni papa de lo que era una simple "frontera de posibilidades de producción". Por el contrario Elena Salgado, actual ministra de Economía y hacienda, tiene algunas nociones, ya que es licenciada en ésta materia. Pero a mi parecer, el ministerio de economía no debería ser cosa de una sola persona, y menos aún, de tan sólo una licenciada. Sino de varios doctores. Los mejores economistas de un país, ésos son los que deberían decidir qué hacer con la situación monetaria del lugar. Cuatro, seis, los que sean, pero no sólo uno. Y repito, doctorados y con rodaje.

Alfredo Pérez Rubalcaba, químico de estudios y Antonio Camacho, fiscal. Han sido —y el segundo aún es— ministros de Interior, cargo que creo que debería ser de doctorados en derecho, y varios.

José blanco era profesor de filosofía. ¡Y no tiene pinta de que terminara la carrera en cuestión! Ahora, como Magdalena Álvarez —doctora en empresariales, la hermana pequeña de económicas— fue en su día, es ministro de fomento. Otro, que no pinta nada en su cargo. Pepiño, para los colegas, debería ser experto en materias como: Infraestructuras, transporte, cartografía... Bueno, no él, sino el grupo personas mejor cualificadas que yo pondría al cargo.

Valeriano Gómez, economista es sólo un licenciado, cuando ésta cartera debería ir de la mano con economía y hacienda, con verdaderos entendidos en económicas. A las pruebas me remito (los cinco millones de parados, "hamijos").

Cristina Garmendia es una de las pocas bien colocadas, pero en un ministerio ineficiente, Ciencia e Innovación. ¿A que muy pocos habíais escuchado hablar de ella? Pues lleva desde 2008 en el cargo.

Leire Pajín, no tiene ni putísima idea de lo que es un escalpelo, es socióloga. El ministerio de Sanidad, a mi parecer debería ser una red de información entre los mejores médicos e investigadores, sin cabezas que cortar, sin nombres. Un organismo vivo de información y decisión de los que más saben de toda España en danidad. Pero desde luego no algo que controle una socióloga.

De Ángeles González Sinde(dos de frente) hay que decir, que siendo ministra de cultura, lo único que puede atriobuírsele de conocimiento es haber creado una de las maravillas del cine porno español, "Mentiras y Gordas".

Por último, y ya dejo de echar bilis y espumarajos por la boca, el ministerio de "igual dá", digo... De Igualdad. Ministerio inútil donde los haya. Donde lo mejor que se puede haber hecho es lo que Zapatero viene haciendo, colocar a incompetentes. Gracias al poco sentido común que le quedaba al partido, optaron por deshacer éste ministerio. Yo, como siempre, con un final feliz.

1 comentario:

  1. Pero, ¿Esto ha sido así más o menos siempre no? No creo yo que si ahora otro partido gana las elecciones vayan a ponerse a poner a los mejores en cada puesto. Es lo que deberían hacer, pero ahí no se hacen las cosas correctamente ni se seguirán haciendo.

    Yo tengo una teoría, (Abro paraguas), y es que las buenas personas de verdad no se meten en la política, así que tienen que poner a mamarrachos de ministros porque los buenos no están por la labor.

    Hay que cruzar los dedos porque en la siguiente legislatura gane quien gane no la cague tanto, que lo harán. Pero tanto no, por favor.

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