martes, 16 de noviembre de 2010

Full house [...] without any money.

Él venía apostando fuerte toda la tarde. El cansancio ya nos abatía, pero esa vez apostó en corto, yo apenas iba con nada, pero ví en sus ojos algo que yo creía que era inseguridad, miedo tal vez.

Yo no tenía gran cosa en el Flop, pero cuando descubrieron el Turn, mi corazón se aceleró no era ni más ni menos que un nueve de corazones, mi pasaporte a un precioso trío. Aposté realmente fuerte. ¿Qué podía tener ese hijo de puta, unas dobles parejas?¿Quizá un proyecto de escalera? Me igualó, vi el cielo abierto y como mis bolsillos comenzaban a inflarse. De repente el River.

No puedo expresar con palabras lo que sentí, quizás a algo parecido a una sombra apuñalando a mi contrincante. No me daba ninguna pena, si apuesta, sabe a lo que se atiene. Era el nueve de tréboles y ya, tenía mi precioso Póker de nueves. Lo aposté todo y ese mamón me igualó. ¡Allá él, pensé, mejor para mí! Vuelve a tu casa llorando y con las manos vacías, a ver qué le cuentas a tu mujer.

Cuando me vió la cara de pervertido, y el crupier nos ordenó mostrar las cartas, me hizo un gesto obsceno y me enseñó una preciosa escalera de color desde el cinco de corazones, hasta el nueve que tanta alegría me había dado.

No fui consciente de lo que había pasado hasta que me ví en mi portal, con las llaves metidas en la cerradura y un puñal en mi espalda pensando: ¿Y qué le digo yo ahora a mi mujer?

2 comentarios:

  1. Poker gana a scalera de color jilipoyas

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  2. http://es.wikipedia.org/wiki/Texas_hold_%27em
    Léete esto, anda, payaso.

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