viernes, 31 de diciembre de 2010

Año nuevo

La Sinde, la hija de puta de la Sinde.
Si España fuese un país normal, ya estaríamos todos —incluyendo a los del Pesoe— arrancándonos los pelos de raíz porque una ministra propuso una ley, que siendo rechazada por el pueblo y el resto de partidos políticos, no prosperó y la muy cerda no dimite.

Deberíamos hacernos a la idea de que tarde o temprano volverán a intentar colar la ley, ya sean éstos o los del Pepé. Y esa vez, lo lograrán. Y (¡¿)"creadores"(!?) como Alejandro Sanz y el resto de la piara, se secarán las lágrimas de alegría hasta del ojete.

Hablando de Alejandro Sanz. Lo parafraseo: "Los políticos españoles son unos cobardes y unos hipócritas por no votar una ley impopular".
Y el hijo de puta éste habla de hipócrita teniendo todo su dinero repartido por diversos paraísos fiscales...

¡Como si alguien quisiese bajarse su mierda de internet! O grabarla en un CD que ellos mismos gravan con el canon.

¡Feliz año nuevo a todos, menos a Sinde, los de la SGAE, los que viven de la SGAE, los controladores aéreos, las feminazis, las erizas y la gente con pluma, Corea del sur, la gente del ministerio de igualdad, la iglesia (excluyendo a las monjas), soldados estadounidenses, quienes piensen en votar al Pesoe en las generales...!

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Trasteo

No tengo nada claro un tema sobre el que hablaros hoy. Siento mucho no haber escrito antes, pero este año no podría irme de una forma mejor que con una gran entrada, sobre la que aún pienso. Con esto no quiero excusarme, sino sólo rellenar un poco éste triste blog, ya que hace bastantes días que no escribo en él. Por lo tanto, no me queda más que haceros unas preguntas.

¿Qué pensáis sobre la subida del precio del tabaco, así como la nueva ley restrictiva que se nos viene encima? Por cierto, el 70% del precio de un paquete no va para Philip Morris ni Altadis ni British American Tobacco [...] va para el estado.

¿Qué os parece la subida de no un 10%, sino de un 9,8% (ya que al estado le parecía abusivo lo del diez), del precio de la luz?

¿Qué se os vino a la cabeza con la subida del I.V.A.? En torno a un 2% por tipo de I.V.A.

¿Y qué tal lo del paro? Ya eran un 20,30% en Agosto, y se prevé que pueda subir hasta el 30% para el siguiente año.

Parece que todo son porcentajes este año, pero bueno, me dan trabajo por lo menos. Seguro que no me quedo sin algo por lo que darle a la tecla.

Quitando el tema económico, podríamos hablar sobre la iglesia y su pedofilia; sobre los recientes y estúpidos cambios lingüísticos a los que se supone, deberíamos acostumbrarnos; sobre los "bautizos" civiles; o incluso sobre la cerda de Sinde.

¡Creo que será eso, la cerda de Sinde!
¡Sí, mi última entrada del año será sobre esa puerca!
¡Sí!

[...] En estos tiempos no se puede mantener un bar.
Por cierto, y a modo anecdótico el sistema corrector de blogspot y su puta madre me subraya como incorrección "haceros", ¡uy!, coño, ¡otra vez! Ah, y "pedofilia" también, no sé si es por la corrección política o por el Mac de un amigo, que es desde el que os escribo...

lunes, 13 de diciembre de 2010

Cacas de perro

¿Que tu perro se ha cagado en la acera y tú no lo recoges? Pues yo me cago en tu puta madre. Éstos son el tipo de enunciados que se te vienen a la cabeza cada vez que pisas la recién horneada y porosa mierda que cala entre los surcos de tu calzado. Poco a poco y según la mierda se va secando y cayendo sóla o con ayuda de algún objeto tu cabeza se va enfriando y olvida la imagen del idealizado dueño siendo enterrado entre excrementos con un tiro en la sien.

Pero el resquemor se queda ahí, y estoy deseando encontrarme un día con uno de esos hijos de perra —¡qué apropiado!— cuya bestia defeque en la calle y no recoja el regalito —siempre que no sea mucho más grande que yo (me refiero al dueño)—. Para dejarlo en ridículo lo máximo posible recriminándole la acción o haciéndole pisar por la fuerza el ñordo. Pero bueno, estamos en España, aquí eso de la vergüenza no se lleva mucho.

¿Quién no le ha deseado la muerte a alguno de estos mamones en algún momento de su vida? Lunes, siete y media de la mañana, camino de la facultad/la escuela/l trabajo con un café removiéndose en tu estómago, prisas y pasando frío. De repente suena chof, y sientes un pequeño resbalón que se apodera de tu equilibrio aunque no te hace caer. Los hedores suben por las piernas, la cadera, el pecho; como haciendo círculos y llegan pronto a tu nariz. Justo en ese momento te acuerdas de él. Desearías estar agarrándole del cuello, apretando y sonriendo con lágrimas en tus ojos mientras ves como se le amorata la cara al puto dueño del perro.

Bueno, no tenía nada mucho más importante sobre lo que escribir, pero hace tiempo que no lo hacía y por lo menos me he desfogado un poco.

Estos temas son los que hacen unión entre gente de derechas e izquierdas, ateos y creyentes, gente respetable y dueños despreocupados de perros, ¿eh?

viernes, 26 de noviembre de 2010

Protestas basura

Llegué de currar y la zorra esa no me había hecho de comer, empezó a increparme que hubiese llegado tan tarde. Como soy un poco inestable, y ya llevaba años queriendo cargármela —de vez en cuando le soltaba un puñetazo, pero poco más—. Cogí un cuchillo de la cocina, me fui para ella, le escupí en la cara, y cuando lloraba desconsolada por lo cerca que parecía estar su muerte, ¡Pííí! Era Bibiana, la gran Bibiana Aído con su silbato y una tarjeta roja en la mano derecha. Y claro, se me quitaron las ganas de matar a mi mujer, le dí un abrazo, le compré bombones y tan amigos.

¿A dónde pretenden llegar con campañas contra el maltrato como esa?¿Tarjeta roja al maltratador?¿¡Sácale tarjeta roja al maltratador?!¿Y luego qué, pulgar hacia abajo ante asesinos en señal de rechazo? Por no hablar del "Ante el maltratador tolerancia cero" o "Si maltratas a una mujer dejas de ser hombre"

Hay que ver cómo por ser correctos —espero que sea por eso, porque de no ser así son todos unos capullos integrales— y no dejarle las cositas clara a Aído y compañía, muchos famosos ofrecen su imagen a la campaña, sosteniendo la susodicha tarjetita.
véase: www.sacatarjetaroja.es

Yo leo estas cosas en el periódico y claro, pierdo los papeles. ¿No serían mucho más efectivas y libres de la tontería de la corrección política campañas con títulos como los que os voy a dar ahora?
-Como toques a tu mujer te metemos esta tarjeta roja por el ojete.
-No vas a volver a ver a tus hijos, cabronazo.
-¿Sabes cuanto son 12 años de cárcel? Mejor no le des un guantazo...
-¿Palizas a tu mujer? En prisión harán lo mismo con tu culo.
-Puede tocarte un turco con medio metro de rabo en la celda de al lado si pegas a tu mujer.
-Si me pones la mano encima te corto la picha, que con la nueva ley del maltrato es legal.
-Sácale tarjet... Ah, no, ésta no.
-Nos vamos a follar a tu hija como lo hagas.
-Vas a tener que mear por la nariz si la tocas.

¿No son mucho más llamativas y seguramente, útiles?

lunes, 22 de noviembre de 2010

Queridos reyes y reinas magos y magas.

Ya venía con la intención de comentar este tema, que me pone los pelos de punta, pero he decidido leer algunas de sus webs antes de ponerme manos al teclado. Y el resultado, es que me hacen sufrir úlceras con tanta estupidez.

Hablo del sexismo en los juguetes. ¡Como si a mi generación y las innumerables anteriores nos hubiese hecho daño jugar con cocinitas o con camiones destructores! Pues no, ahora lo megarechupiguay es intercambiar roles —¿roles?— y que los niños jueguen a ponerle té a los peluches tanto como las nenas. Y que éstas últimas jueguen con los soldaditos de plástico imaginando los pormenores de una escaramuza militar.

Son los padres quienes deben decidir sobre qué hacer con sus hijos, si consideran que regalarles una plancha de juguete es algo sexista o simplemente innecesario. Pero hay que matizar que el niño no pondrá jamás en su lista de regalos la susodicha plancha de juguete.

Recuerdo con nostalgia y moquetes en mi nariz, las decenas de Barbies decapitadas que había en el cuarto de un amigo, pues normalmente su Action man no tenía ganas de arrumacos, sino de volarle la cabeza a esa pequeña zorra rubia. ¿Es tan raro que los críos jueguen a guerras y peleas, cohetes y coches; y las crías lo hagan maquillando a una mini prostituta o haciéndola fornicar con su Ken?

Éstos lameculos y éstas feminazis que se dedican en su tiempo libre a analizar todos los catálogos de juguetes de todas las grandes superficies para dar uno por uno su veredicto. Sí, esos anormales, abogan por los juguetes didácticos o incluso por penar a los padres que regalen a sus hijos juguetes bélicos o sexistas.

Y es que parece que no parecen saber que los juguetes didácticos suelen ser infinitamente aburridos y que los críos pedirán siempre o casi siempre los juguetes acordes con su sexo. Porque no son atribuciones de los adultos, sino algo mucho más personal e interior que sólo pertenece a los niños.

A mí, nunca jamás me apeteció jugar a las casitas, y mi mayor diversión llegaba cuando le declarábamos la guerra a las niñas, que pese a que las muy putas no nos hacían mucho caso, nosotros pensábamos que pasaban miedo. Me gustaba pegarme de palos con los colegas y rara era la tarde que no volvía a casa con las rodillas peladas o un par de moratones. Y las chicas, limpitas, alegres de haberse entretenido con sus muñecas. Con sonrisas de oreja a oreja por ver como una de sus amigas se había quedado como un terrateniente del sur de Richmond al pegarse el morrazo de su vida saltando a la comba.

Que les jodan a esos capullos.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Ndghé

Estaba el sábado pasado tomándome tranquilo unas cervezas en el bar, y vi de reojo a un negro —subsahariano afroamericano como dicen los imbéciles de lo políticamente correcto— gracias a que no soy alguien demasiado retraído y que debido a lo tarde que se produjo el encuentro yo ya iba graciosillo, no me costó entablar conversación.

El personaje era bastante extrovertido, así que le pregunté que a qué se dedicaba, cómo llegó hasta aquí, de dónde procede...

El chavalNdghé o algo así— no era muy mayor veintitantos, decía —en un buen español y eso que llevaba poco más de un año aquí— venir de Somalia, me comentó las desgracias que hay en su pais, que tuvo que pagar cientos de euros a las mafias para jugarse la vida en el viaje a España y que actualmente no tenía trabajo y vivía en la calle. Sin papeles.

Le pregunté por la situación política en los países de su tierra y alrededores, me advirtió que dentro de lo que cabía, en Somalia las cosas no iban tan mal, pero sí en países cercanos. Y que allí por menos de un duro se cargan a cualquiera. Pero que cuando los políticos lo hacen mal, dos tiritos, cerebro en la pared y a rey muerto rey puesto.

Me contó que allí se cepillan a los corruptos, pero cuando alguien se vuelve a sentar en el sillón se vuelve corrupto en cuestión de días. Pero claro, aquello es África, me decía.

Me pregunto que pasaría si como en otros países nos tomamos los robos al pueblo como los delitos de alta traición que son. Y nos pusiésemos en serio a fusilar a los políticos corruptos, a los que faltasen al respeto de nuestro estado. Así como a los policías y picoletos que se dedican a revender la droga o a cobrar "honorarios extras" —véase soborno—.

Yo creo que otro gallo cantaría, y que Camps y compañía se hubiesen pensado un par de veces sus acciones antes de llevarlas a cabo. Gil no hubiese muerto de causas naturales, la mitad de los integrantes del PP estarían a dos metros bajo tierra y el estado descansaría un poco de tanto engaño.

No soy de los que opinan que la pena de muerte esté bien, pero para este caso, sólo para este caso lo veo más que justificado. ¿Qué pensáis?

Un gran hombre el tal Ndghé.

martes, 16 de noviembre de 2010

Full house [...] without any money.

Él venía apostando fuerte toda la tarde. El cansancio ya nos abatía, pero esa vez apostó en corto, yo apenas iba con nada, pero ví en sus ojos algo que yo creía que era inseguridad, miedo tal vez.

Yo no tenía gran cosa en el Flop, pero cuando descubrieron el Turn, mi corazón se aceleró no era ni más ni menos que un nueve de corazones, mi pasaporte a un precioso trío. Aposté realmente fuerte. ¿Qué podía tener ese hijo de puta, unas dobles parejas?¿Quizá un proyecto de escalera? Me igualó, vi el cielo abierto y como mis bolsillos comenzaban a inflarse. De repente el River.

No puedo expresar con palabras lo que sentí, quizás a algo parecido a una sombra apuñalando a mi contrincante. No me daba ninguna pena, si apuesta, sabe a lo que se atiene. Era el nueve de tréboles y ya, tenía mi precioso Póker de nueves. Lo aposté todo y ese mamón me igualó. ¡Allá él, pensé, mejor para mí! Vuelve a tu casa llorando y con las manos vacías, a ver qué le cuentas a tu mujer.

Cuando me vió la cara de pervertido, y el crupier nos ordenó mostrar las cartas, me hizo un gesto obsceno y me enseñó una preciosa escalera de color desde el cinco de corazones, hasta el nueve que tanta alegría me había dado.

No fui consciente de lo que había pasado hasta que me ví en mi portal, con las llaves metidas en la cerradura y un puñal en mi espalda pensando: ¿Y qué le digo yo ahora a mi mujer?

domingo, 14 de noviembre de 2010

Relato de resaca

Caminando a barlovento, no tenía más diversión el viento que trasladarme a otro mundo. Me sorprendió cómo casi caída del cielo se acercaba de canto a mi cara, por suerte no tengo malos reflejos y fui capaz de hacerme con ella antes de que me golpeara, o dios no lo hubiese querido, perderla.

En principio vi sólo una octavilla vacía ante mí, pero únicamente dándole la vuelta vi algo maravilloso. Me emocioné y estremecí con violencia, pero sin retratarlo en mi cara. Hablando de retratos, sin más rodeos os digo lo que vi en el brillante reverso del papel. No era ni más ni menos que una foto de mí, en el futuro.

Estoy seguro de que el de la foto soy yo, que no quepa ninguna duda.

Y así, examiné la foto ensimismado, intentando entender porqué aparecía en ella, Lo que me retrasó a la hora de darme cuenta de que no estaba sólo. Era una foto de familia, yo, mi mujer y dos preciosas niñas que aún no había conocido, pero seguro, eran mis crías.

En cuanto a la mujer, nunca había visto tal belleza, tenía una piel morena, una boca grande que resguardaba a dientes como perlas, un pelo liso negro y brillante, unos pies enanos y unas largas, me repito, y morenas piernas. Su aspecto era inmejorable, era lo que yo siempre había buscado en una mujer, parecía feliz, ansiosa por descubrir, animada...

¿Podía ser un retrato del futuro? Yo estaba seguro de que sí. Cuando bajé a comprar un paquete de tabaco, para relajarme en mi apartamento y darle más vueltas a la cabeza, me la crucé. Os lo juro, no es mentira, ¿por qué iba a querer engañaros? Ella estaba allí, hermosa, en mi camino. Me quedé mirándola, pero no me respondió a la mirada. ¿Habrá ella recibido también la fotografía?

La cuestión, era que me vi sólo, mi sangre se había congelado, de modo que no fui capaz de reaccionar. No le dije nada a la mujer de mi vida.

Me tiré dos semanas pensando en ella, en la foto, en todo un poco, y cuando me di por vencido y comencé a pensar que el de la foto no era yo. Esa misma noche, me la encontré de nuevo, hice acopio de valentía y hablé con ella. No parecía muy contenta de verme, de hecho me rechazó con cara de "¿otro pervertido?". Pero, os juro, que seguiré luchando por ella, hasta que me haga esa foto, para dar la mejor noticia de su vida, a mi yo del pasado.

Al final lo consiguió.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Un nudo en la garganta y cojo el 23.

Quería comentarles, queridos lectores, el "problema" de los asperones, los gitanos en general.
No, no quería decir que los gitanos fuesen un problema, que no lo son. Simplemente quiero aportar mi punto de vista sobre las zonas habitadas por ellos, ya sean zonas o barriadas enteras.

En primer lugar, me gustaría señalar, que me da muchísima pena ver la situación en la que esta gente se encuentra: Su prole, que no tiene absolutamente nada. He visto en verios reportajes, que muchos de ellos viven en condiciones que dejan mucho que desear, incluso algunas repugnantes. Pero en la misma zona, los mismos, de las mismas familias, viviendo en un gueto de chapa fría ostentan un gran nivel de vida —¿merecida?—, hablo de televisiones espectaculares y consolas de última generación, coches de altísima gama y un nivel enorme de desfachatez.

Probablemente éstos últimos son los que viven de la droga o el tráfico de armas.

La verdad, es que el nivel cultural deja muchísimo que desear, y en añadido, parece no hacerles mucha gracia atajar ese problema. Me da mucha pena ver a los chavales de entre seis y diez años que únicamente saben "cantar" y pisotear el suelo, con gracejo inigualable —pero inútil—, en vez de ir a la escuela. Por cierto, escuelas de las que suelen robar material.

Veo con gracia —no de la de reírse— que el servicio católico evangelista les hace un gran favor, y mira que como ya sabéis, no soy gran amante de las religiones. Les enseñan de alguna manera a deshacerse de muchos de los males psicológicos que padecen, como vivir donde viven o soportar la escasez que —la mayoría— padecen.

Por otro lado, me parece que la relación tan "fuerte" que se hace entre ellos y la droga es demasiado "débil", porque está claro; no, no claro; clarísimo que el nivel de consumición de drogas —blandas como la marihuana y el hachis e incluso duras como la cocaína y en algunos casos aislados heroína— es sumamente elevado en estos lugares. Y bueno, como ya señalé antes; La cocaína que se suele consumir no es una de las drogas más baratas del mercado.

Sinceramente y como cierre a esta opinión, creo que hay demasiada miseria por allí, pero que también hay sinvergüenzas de esos que se ven a la legua, como un voyeur con unos prismáticos dorados en medio de la playa.
Por desgracia no veo solución, pero eso ya es algo que debatiré en mi cabeza —quizás en sueños— para tener algo sobre lo que escribir mañana, o pasado mañana, o cuando sea...

lunes, 8 de noviembre de 2010

Llueve mierda en Barcelona

He tenido que esperar a que el Papa saliese de esta porquería de país —sabéis bien que cuando me meto con España, me refiero a la gente que hay en ella, la tierrano tiene la culpa—, para hablar un poco con vosotros.

Es interesantísimo ver la fauna que rodeaba exaltada la visita del líder católico, pues había bien diferenciadas 4 especies. Comenzamos.

En primer lugar, lógico y normal, los capillitas. Sí, esos del "a Dios rogando", esta especie, por suerte abocada a su desaparición, son un grave peligro para todos, pues son el conjunto de mentes más retrógradas del país, gente en la que nunca deberías confiar. Y siempre me hago la siguiente pregunta: ¿Porqué la mayoría de estas ratas son de extrema derecha?

Podemos también hablar de la parte menos dañina del asunto, hablo de los vicentix vulgaris que como Vicente, van a donde va la gente. Son las típicas hembras sexagenarias, que no tienen nada mejor que hacer, que condenar a sus maridos a un paseo matutino para ver a una personalidad. Los respeto, disfrutan como niños.
Al hilo de este tipo de personajes me hinché de reir en mi casa, viendo las noticias, por una señora que estaba esperando a que pasase el Papa. Cuando lo hizo, iba a una velocidad suficiente como para no verlo si pestañeas, tras un "¡Viva el Papa!" furtivo y dificilmente audible, se da la vuelta la vieja y dice a la cámara, cito textual: "Han merecido la pena las tres horas de espera".
¡La hija de puta!

Como no quiero alargarme demasiado, voy a hablar de las dos últimas partes de la fauna.

Los curas de parroquia, los que no tienen los anillos de oro ni viven rodeados de riquezas en el Vaticano —que sí, que sí, pedófilos todos, que es lo que queríais oír—.

Y por último las mariconas dando por saco, en sí, el beso no es nada dañino, pero sí los improperios, la verdad es que había algunos homosexuales y homosexualas y homosexualos de género neutro y neutra con bastante poca vergüenza, a veces me pregunto ¿Porqué la mayoría de estos tocapelotas son de extrema izquierda?

Esta es el último artículo de duracrítica como la conocíamos hasta ahora.
Voy a intentar convertirlo en algo un poco más dinámico.
¡Deseadme suerte!

miércoles, 10 de marzo de 2010

La monarquía.

Mientras el trabajador y el empresario se meten caña. Los primeros por sus sueldos y su familia —ya que no saben si superarán la crisis—, los segundos porque cuando no tienen suerte, piensan en que no tienen derecho a paro y que su jubilación será ínfima. Todos en una complicada situación.

En el mismo orden de cosas, hay quien no tiene necesidad, un tal Juan Carlos. El sueldo que le toca a la casa real pasa cerca de la línea de los ocho millones de Euros —como estaréis deacuerdo, más de lo que merece su trabajo—, ¡qué cantidad más graciosilla!

El trabajo de un monarca es complejo, por lo menos en general, aunque básicamente se traduzca únicamente en firmar leyes, representar al pueblo, declarar la guerra y la paz...

Pero por supuesto eso no justifica el sueldo de una familia real —o reala—. Pero no quiero quedarme en el dinero, de todos es bien sabido que ganan más de la cuenta. Quiero hablar, por ejemplo, del trabajo de los infantes. Fornicar y aparecer en 'Lecturas' y en el 'Hoy Corazón', lo que requiere una dedicación exhaustiva.

Nunca me hizo ni puta gracia que una persona sea más privilegiada que otra por el mero hecho de que el señor cigoto fuese creado por Don Jaime XI y Doña Esther XXIV — es decir, por la unión del espermatozoide del cabrón y el óvulo de la señora—. Menos gracia me hace aún que históricamente ser rey sea debido a capricho divino.

No me queda más remedio que hacer balance. Las funciones de la monarquía son necesarias, pero no sería complicado unirlas a las del presidente del gobierno. Nadie debería cobrar semejante sueldo por absolutamente nada.

Lo último que me gustaría añadir, a modo anecdótico es lo de la ley del aborto. Don Juan Carlos I se ha visto obligado a firmar ésta ley, aprobándola —como era su obligación—. La iglesia no tardó en pronunciarse, que si excomunión para el de la corona, que si pimiento frito con carne poco hecha —yo la prefiero así, poco hecha—. Al final, por supuesto, lo han perdonado. Ya no hay excomunión para nuestro rey, pero sí para quien practique el aborto y los médicos y médicas —esto va por tí, Bibiana Aído— que participen en este tipo de procedimientos.

Increíble.

Próximamente: Pederastas, la iglesia, Ratzinger y su puta madre.

lunes, 25 de enero de 2010

Feminazismo

Ya iba siendo hora de ahondar en uno de mis temas preferidos; el hembrismo —término que evidentemente no aparece reconocido en Word, como si lo hace con machismo—, las feministas radicales, las ‘erizas’ y demás personajillos rebosantes de gracia del mundo celestial y la villa del señor.


Cuando hablo de erizas, me refiero a estas tipiquísimas lesbianas de camisa a cuadros, pelo corto y engominado de punta —a eso lo de erizas—. A las que sólo les falta el hacha para ser leñadoras. Estas mujeres son las que buscan junto con alguna otra gilipollas despechada, porque su marido ya no la aguanta, cambios estúpidos y sin sentido. Como son los siguientes.


En primer lugar, y uno de los más estúpidos casos, es el de la gramática. El hecho de que ahora, por tocar los cojones, en lugar del antiquísimo masculino neutro con valor general para los dos sexos, se utilicen las palabras que a ellas les da la gana. Así como utilizar subnormalidades de mayor calibre como el uso de la arroba (tod@s), el uso de una equis (capullxs) o el socorrido uso de la barra oblicua o ‘slash’ (gilipollas/os).


De este modo, por fin conseguiremos diferenciar a una agente de policía de un agente de policío —todos sabemos que los agentes de policío tienen menos competencias y son mas cachondis superguays—. Como se podría aceptar ya el término actora y del mismo modo el término actroz, todo sea por la igualdad.


Esta igualdad de la que hablo un poco más arriba, como ya todos sabéis, raya la oligofrenia y me quita las ganas de seguir viviendo. Hemos llegado a tal punto de tontería —corrección— política, de amariconamiento, que vamos a terminar comiéndonos la porquería esta con ‘papas’.


En segundo lugar, la visceral idea de que los hombres ganan más dinero que las mujeres. Cosa que aún no me creo. En términos generales sí que es verdad —puesto que hay más hombres que mujeres trabajando—. Pero al modo particular —es decir, la misma oficina, el mismo puesto y mismas condiciones— cobran exactamente lo mismo. En muy raros casos se da el caso contrario, y con normalidad es algo denunciado y resuelto en cuestión de poco tiempo.


Por último, quiero hablar del victimismo y la defensa ciega del poder judicial a muchas de estas guarras —y guarros, con perdón, que a estas alturas nadie sabe lo que decir—, ejemplos hay muchos, como la última tendencia de juezas y juezos de hacer ingresar en prisión a todo aquel sospechoso ;y que quede bien claro, sospechoso; de violencia de sexo —que no de género, como se empeñan en decir—. Hay otro caso muy llamativo con el que ya finalizo, que consistía en que una mujer quería acabar con la vida de su marido, por lo que se lo dice a su hermano, quien le pone en contacto con un sicario. El sicario, en el momento de la verdad no se atrevió a efectuar los disparos que acabarían con la vida del hombre, fue entonces cuando la mujer toma el arma y a quemarropa destroza la cabeza del hombre a quien algún día quiso. ¿La resolución del caso? Más de 20 años de prisión para el hermano de la chavala, más de 20 para el sicario que no disparó y 17 para la zorra.


Así van las erizas, así.

viernes, 22 de enero de 2010

Sociedad General de autores (autoras y autoros) Españoles

Cuando un grupo de personas se ponen deacuerdo para hacer estupideces, lo consiguen.
Es el caso de la SGAE, que ha llegado al punto —no lo digo yo, viene en los periódicos— de pretender cobrar en dos casos que rayan la imbecilidad.

No era ya suficiente con implantar un canon sobre soportes electrónicos —que pocos iban a utilizar para reproducir la bazofia musical que sus defendidos vomitan—, colarse en bodas para reclamar sus 'derechos de autor', arremeter contra la música floclórica de fiestas populares y un largo etcétera.

Sigo con lo de antes. Estos dos casos de los que pretendo hablar son: En primer lugar, la idea de la SGAE de hacer pagar una cuota para poder poner la radio en las peluquerías. Y lo segundo, más llamativa —amarilla fluorescente como poco— y no por eso menos estúpida la nueva iniciativa de la SGAE. Quieren, grito en el cielo y arrancándose la camisa de cuajo, cobrar a los geriátricos porque los residentes puedan ver la tele. Lo cual se escapa de toda lógica.

La televisión, como la radio o el internet, son medios públicos. Y al modo en que yo lo entiendo, la SGAE no hace más que meter la pata. Cuando la moralidad de ese grupo de personas es tan baja que pone precio a los últimos años de entretenimiento de personas mayores —aunque la mayoría del tiempo se lo pasen jugando a las cartas o charlando—, esa sociedad no merece ni respeto ni respaldo alguno.

Sin nada más que decir, reciban un cordial saludo —siempre y cuando no me critiquen—.

viernes, 15 de enero de 2010

No quiero trabajar

Bienvenidos a 'Duracrítica', mi blog de opinión.
Me gustaría comenzar mi artículo de hoy, pero no sin antes deciros, que acepto comentarios de cualquier tipo siempre y cuando su ortografía no huela a mierda. Así que 'hoygans' ya sabéis, dadle a 'siguiente blog' y piráos ya. La redacción

El primer tema es sobre algo que vi en 'nosecual' programa de televisión, donde aparecía una gitana con un manojo de romero persiguiendo a los viandantes diciendo esa tipiquísima frase de 'Te lo regalo priiiiimo', ¡ay! De quien acepte. Tendrá que pagar.

El problema no es ese, el problema viene cuando el reportero o reportera o reportoro con miembros y miembrasle pregunta a la dulce vendedora ambulante:
Oye, y a ti te gusta tu trabajo?
'pos' claro que no primo, ¿a quien le gusta ir detrá de la 'ente' con un ramillo de' romeeeero'. Yo lo que quiero 'e' una 'zusvención'.

Y claro, ahora me tacharán de facha y asesino amigo de Franco, pero tengo que decirlo.
¿En qué demonios pensará esa hija de la gran puta cuando piensa en 'zusvención'? Desde luego no es la primera del tipo que veo en estos nuevos programas como 'vidas anónimas', 'callejeros', 'verano mix', su puta madre y un largo etcétera.

No le des una 'zusvención', dale un trabajo y verás lo que te dice. De mamonazo opresor para arriba, bueno no, que la palabra opresor se escapa de su léxico.
Creo que este tipo de personas tienen alergia al trabajo, y cuando les hablas de él se quedan como esos honorables alemanes: ¿Adolf?, ¿qué Adolf?

En fin, estoy hasta los cojones de los de 'dame una 'zusvención'' o 'yo quiero una vivienda 'disna' eso sí, sin trabajar ni estudiar, estaba claro'.

Hasta pronto.

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